Ropa de segunda mano: es moda sostenible y es cool

Además de contribuir a la moda sostenible, reutilizar la ropa es cool. La explicación sociológica dice que las consumidoras más jóvenes empujan el auge de la ropa de segunda mano y, al mismo tiempo, los datos de las plataformas generalistas señalan que la tendencia también funciona en la generación X: ¿Quién compra ropa de segunda mano en España?

Modelo en una tienda de segunda mano
Modelo en una tienda de segunda mano
Antonio Terrón

Cada segundo, llega a los vertederos el equivalente a un camión de la basura lleno de ropa. El dato es de 2017 cuando la Fundación Ellen MacArthur y Stella McCartney encargaron un informe que pusiera en cifras a los trapos viejos de la moda. Dos años después, la segunda mano ya es un fenómeno que, además de sostenible cuenta con la vitola de lo “cool”.

El auge de plataformas, aplicaciones y mercadillos en los que la ropa de segunda mano es la evidencia de que los ecos de la economía circular también están llegando a la industria. Micolet, Vestiare Collective o Vinted, que acaba de hacerse con su competidora Chicfy, son algunas de las boutiques digitales para intercambio de ropa más conocidas. Pero el fenómeno también está engordando las cifras de plataformas en las que, en origen, la moda no estaba en su ADN. Por eso, acudir al mercado digital generalista de segunda mano es una buena manera de calibrar las cifras de una tendencia que no parece tener vuelta atrás.

Es el caso de Wallapop que, según la OCU, es la plataforma líder de compraventa de artículos de segunda meno entre particulares. Esperamos encontrar allí de todo, desde una butaca antigua hasta una plancha, una maleta o un móvil. Sus usuarios no solo ahorran en sus actos de compra sino que además ganan dinero vendiendo lo que ya no necesitan: también moda.

Desde la plataforma aseguran para TELVA que “la categoría de Moda y Accesorios representa el 30% del catálogo del último trimestre y durante el pasado verano, las subidas y ventas de artículos en esta categoría han aumentado casi un 20% respecto al año pasado”. Vestidos, bolsos y gafas de sol reinan entre los anuncios de la plataforma y respecto a las marcas más destacadas Nike, Tous, Bimba&Lola, Rayban y Converse se llevan la palma, nos cuentan.

Jonathan Segade

Sensibilidad millennial y rechazo a una industria contaminante

La idea central de la tendencia que indica que la moda de segunda mano ha llegado de la mano de las sensibilidades millennials en torno a la sostenibilidad, el medio ambiente y el rechazo a una de las industrias más contaminantes del mundo choca con los datos de la plataforma: las edades de los usuarios que protagonizan la categoría moda indican que este tipo de consumo no lo protagonizan solamente los más jóvenes: un 40% de las personas que comprar moda de segunda mano tienen entre 35 y 50 años. Y el perfil sube al 50% entre quienes la venden.

Es decir, la generación X, los nacidos entre 1965 y 1980, son, de facto, los que demandan según los datos más ropa de segunda mano. Al menos en portales digitales generalistas. De manera que el perfil de compradores en Wallapop de esta categoría es interesante porque, según el último informe de la OCU sobre el consumo de segunda mano, se trata de la plataforma que más destaca por ser “la más utilizada y la que más satisfacción genera entre los usuarios. O sea, es un termómetro fiable de por dónde van los tiros en consumo de ropa de segunda mano más allá de los análisis que intentan reflejar las costumbres de las generaciones más jóvenes.

La mejor fórmula para seguir siendo joven

Para Javier Plazas, analista de tendencias de moda “se está poniendo demasiado foco en las generaciones millennial y Z cuando las previsiones indican que los seniors tendrán un papel clave el futuro de la moda en determinados mercados como el europeo”.

Por su parte, David Luquin, Profesor del ISEM Fashion Business School, señala que “hemos asumido la forma de ser de las generaciones más jóvenes y, además, nos decimos a nosotros mismos que son maneras de vivir mejores. Las generaciones anteriores nos cuestionamos nuestras creencias y además tenemos dinero. Es decir, ellos han puesto encima de la mesa algunos temas y esos temas nos atraen”, indica el experto. “Una forma de seguir siendo joven también es contagiarse y aprender de cómo se comportan y consumen los jóvenes, eso podría explicar determinados perfiles de consumidores”.

A mediados de este año, Micolet, publicaba un estudio que explicaba que las marcas de moda rápida llenaban el armario de las españolas en un 65% mientras que las prendas de outlet no superaban el 5% y las de segunda mano el 2%. No obstante, la tendencia hacia la ropa usada es firme y casi el 38% de las consumidoras ya compra ropa pre-amada, concepto acuñado por las principales plataformas de segunda mano como fórmula para acabar con el estigma tradicional hacia este mercado.

Desfile de moda de segunda mano de Vintalogy, en madridDesfile de moda de segunda mano de Vintalogy, en madrid cortesía de Vintalogy

desfiles de ropa de segunda mano: está pasando.

Tiendas como Vintalogy en Madrid (C/ Atocha, 10) ya hacen desfiles de prendas usadas combinadas de manera creativa. Teresa Castanedo, socia fundadora de Vintalogy, afirma: “Nos presentamos como marca de segunda mano, reusada y vintage. Creemos que no solo hay que reutilizar el vidrio o el plástico, la ropa puede tener una segunda y hasta una tercera vida. Estamos en contra de la obsolescencia programada que nos han impuesto las grandes marcas desde arriba.” Teresa y Juan Fraile, son socios fundadores de Vintalogy y ambos apuntan a “un cambio en los modelos de consumo que tienen que ver con un rechazo hacia la industria textil de baja calidad y bajo coste conocida como fast fashion. En una sociedad en la que muchos servicios se comparten, como los coches, las motos o incluso los espacios de trabajo, es natural que se apueste por la recuperación de la ropa.”

Las compradoras más jóvenes (menores de 25) y las que buscan marcas de lujo son los perfiles más habituados al pre-amado. Es decir, aunque en mercados generalistas la edad de las usuarias sube, la base de consumidoras de moda de segunda mano está entre las más jóvenes excepto cuando la pieza que se desea comprar es Premium.

Más allá de las edades, los expertos encuentran interesante que, como señala Plazas, “a día de hoy la mayoría de consumidoras y usuarias del mercado de moda de segunda mano son mujeres. En este sentido, se abren oportunidades para la especialización o lanzamiento de Apps de moda masculina de moda de segunda mano”.

Según los datos recogidos por WWF, el Fondo Mundial para la Naturaleza, en el informe “Cambio de moda: industria de la confección y textil al borde de la transformación radical”. el mercado de ropa vintage crece un 16% frente al 3% del mercado de primera mano. también se concluye que en 2023 el mercado de ropa de segunda mano en EEUU será superior al convencional y que uno de cada tres jóvenes de la generación Z compra ya ropa de segunda mano.

Todo parece estar por inventar en el tiempo en el que el consumo responsable hará de lo usado, lo más buscado.

Aquí podrás comprar bolsos de marca de segunda mano

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *